14 mar. 2007

Sobre la LOE y la Conferencia Episcopal Española.

He aquí el comunicado de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española acerca de la LOE, Los Reales Decretos que la desarrollan y los derechos fundamentales de padres y escuelas.

Parece ser que algunos miembros del gobierno, y del partido y los medios que lo sostienen, se han echado las manos a la cabeza con el rechazo de la Conferencia Episcopal a la LOE tras las conversaciones mantenidas entre ambas entidades.

Y es que a algunos les parece increíble que, echando un simple vistazo a la Constitución Española, a los acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede y a los derechos fundamentales, se vea cómo esta ley hace aguas por todas partes.

¿Será que les molesta que los demás tengan libertades y derechos? Parece que sí. Y digo esto porque, leyendo el comunicado de la Conferencia Episcopal, se ve claramente que está basado en argumentos bien construidos y que dudo mucho que nadie pueda rebatir con contundencia, ya que están sustentados por leyes y acuerdos actualmente vigentes.

4. Pero los Acuerdos estipulan también que esta enseñanza será equiparable a una asignatura fundamental. (…) Por su parte, los Decretos de enseñanzas mínimas (…) establecen que los alumnos que no cursen Religión -en su versión confesional o aconfesional- recibirán una “atención educativa”, cuya definición queda al arbitrio de cada centro, sin que tenga nada que ver con una enseñanza de contenidos reglados y evaluables. Es una solución discriminatoria para quienes eligen la Religión, que hacen un esfuerzo académico, mientras que quienes no la eligen disfrutan de tiempo libre o de estudio. (…) hemos de concluir que el estatuto académico de la enseñanza de la Religión no resulta equiparable al de una asignatura fundamental que se imparte sin que nadie resulte discriminado. Así, la regulación de esta enseñanza carece de la seriedad académica que reclama el derecho de quienes la solicitan libremente, es decir, cerca del ochenta por ciento de los padres. Queda, pues, obstaculizado el ejercicio real y efectivo de un derecho reconocido por la Constitución Española en su artículo 27, 3 y no se cumple lo pactado en los Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado Español.

(...)

8. La enseñanza de la Religión y Moral católica debe ser y es optativa para los alumnos, porque han de ser los padres quienes determinen el tipo de formación religiosa y moral que deseen para sus hijos. Éste es su derecho primordial, insustituible e inalienable. Se lo reconoce la Constitución en el artículo 27, 3. Queda tutelado también por el artículo 16, 1, que consagra la libertad ideológica y religiosa. Por tanto, el Estado no puede imponer legítimamente ninguna formación de la conciencia moral de los alumnos al margen de la libre elección de sus padres. (…) Si el sistema educativo obligara a recibir otra formación de la conciencia moral, violentaría la voluntad de los padres y declararía implícitamente que la opción hecha por ellos en el ejercicio de sus derechos no es considerada válida por el Estado.

[Negritas mías]

Recomiendo vivamente leerlo completo porque no tiene desperdicio. Y no se pierdan el punto 14:
…educación es definida, con un claro tinte estatalista, como un “servicio público” (Preámbulo y art. 108, 5) con el que la sociedad debe colaborar (Preámbulo).

3 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Cómo suena lo de estatalista, uf.

Quieren que la asignatura de religión sea prescindible, y para ello facilitan y alimentan la tendencia natural de los chavales a escaquearse de cualquier estudio o esfuerzo. Ya se encargará el gobierno socialista de tapar las carencias educativas a nivel ético, no te preocupes :(

Interruptor dijo...

Es que la LOE y su asignarura de "educación para la progresía" es exactamente eso, un intento de llenar la parte de la educación correpondiente a la ética. El único problema es que es con "su ética".

El Cerrajero dijo...

Incluso el que no sea cristiano debe cabrearse ante el ataque constante a nuestra cultura por parte de la Izmierda, porque el cristianismo es parte esencial de como somos todos los europeos y sin la cristiandad ni siquiera existiría Europa.

Leyes dictatoriales --propias de soviéticos o maoístas--, subvención de cine hiriente como el del payaso Loriga, más subvenciones y promoción de blasfemias como las de Montoya, etc.

Ha llegado el momento de decir basta.