22 nov. 2010

¿Qué es cortina de humo y qué no?

Leo, no sin cierta alarma, que en numerosos lugares de la red se habla de la nueva ley de eutanasia cuidados paliativos y muerte digna como si ésta fuese una cortina de humo, un entretenimiento, para que no se hable de la crisis económica, del paro, de que tras el “rescate” de Irlanda todos miran hacia España…

Pues no señor, que no se enteran, es justo al contrario. El gobierno de Zetapé está utilizando la preocupación de la gente por su trabajo y su dinero, que por otra parte es algo normal, para colarnos su proyecto de ingeniería social, porque si estamos preocupados de conseguir alimentar a nuestras familias, no tendremos tiempo de ocuparnos de las barbaridades que a este gobierno se le han ocurrido.

El aborto, la eutanasia, la libertad religiosa y el adoctrinamiento no son cortinas de humo, son el meollo de la cuestión. La familia, la defensa de la vida, la educación y la libertad de culto son los pilares básicos en que se sostiene una sociedad, y Zetapé lo sabe y por ello los quiere tumbar, para levantar “su” sociedad, la que él considera ideal.

Cuando un dedo señala al cielo, el tonto mira al dedo. Pues nosotros estamos haciendo el tonto al no darle la importancia que tiene a este cambio social.

Y recuerdo, a todos los que tienen la teoría de que esto es una cortina de humo, que la legislación sobre eutanasia fue lo que abrió las puertas al régimen nazi para empezar a matar gente en las cámaras de gas. Esa “caridad” que impulsa a no dejar que alguien viva un vida que no merece ser vivida, llena de sufrimientos y de indignidades, es lo que lleva, no solo a matar a ancianos y enfermos terminales, sino a matar a los que sufren alteraciones o deficiencias psíquicas, luego a los que sufren deficiencias físicas, después a los que no tienen hogar y finalmente a todo aquel al que se supone inútil para la sociedad. El régimen nazi comenzó por abortos y por matar ancianos, siguió metiendo en cámaras de gas a los que tenían síndrome de Down y otros enfermos psíquicos, continuó metiendo a los niños que no tenían familia y terminó por meter a todos los judíos que pudo porque “no eran útiles” para SU sociedad.

¿Qué es una cortina de humo y qué no lo es? Demos a cada cosa la importancia real que tiene. No digo que la crisis, el paro, la dificultad para satisfacer las deudas que cada cual tiene o el deber de alimentar a tu familia no sean cosas importantes, que, por supuesto, lo son. Digo que no podemos dejar pasar como algo secundario la legalización del asesinato de seres humanos sólo porque tenemos otras cosas en qué pensar.

Como también he dicho en numerosas ocasiones, la dignidad es una cualidad esencialmente humana, y tan solo se utiliza para cosas cuando se refiere a que puede usarse sin desdoro. Por tanto no es digna o indigna la muerte, lo que tiene o no dignidad es la actitud de la persona cuando se enfrenta a la muerte, y no me parece nada digno, sinceramente, el enfrentarse a la muerte rindiéndose y pidiéndola a gritos. Mucho menos me parece digna la actitud de quienes “reparten muerte” por doquier porque “son muy caritativos”.

Por cierto, que sobre el cambio de gobierno dije en muchos lugares que el nombramiento de la Pajín como ministra de sanidad y el poner a su vera a la Aído, no era una casualidad, que las dos discípulas aventajadas de Goebbels tenían que cumplir su misión, y en ello estamos.

5 comentarios:

No a todo dijo...

Sí, señor. La cortina de humo, si la hubiere, sería la crisis económica. El resto es el programa.

Emperador dijo...

Opino lo mismo. Las cortinas de humo no son tales sino que forman parte de un plan ideológico.
La única muerte digna es aquella en la Dios te llama a su Presencia, no la que te adelantan.
Saludos afectuosos.

NIP dijo...

Hola, creo que está todo organizado y van avanzando conforme a lo planeado. Hay que espabilar o estarán entronizados en casa.

Seneka dijo...

Esto lo vengo diciendo yo desde ... ya no me acuerdo. Sin embargo, creo que todo forma parte de la misma visión de la cosa pública.

Anónimo dijo...

Si, probablemente lo sea