No, no me he vuelto loco y ahora lo explicaré. Rajoy ha dejado claro que “haré un programa político para que lo puedan votar una mayoría de españoles, para que gente que votó al PSOE pueda votar al PP”. Pasen y lean la entrevista en El País o los comentario que en LD hacen sobre ella.
Como se puede comprobar en ambos artículos, Rajoy tiene la intención de hacer un programa que agrade a los votantes de izquierdas. Como de costumbre, hará un programa para la gente que no le vota y así conseguirá que cada vez más gente de derechas deje de votarle.
Pero esto me tranquiliza. ¿Y por qué digo esto que parece incoherente con mi manera de pensar? Pues porque el PP tiene la costumbre, por no decir que sigue invariablemente esa norma, de hacer, una vez elegido, lo contrario de lo prometido y romper uno tras otro todos sus compromisos electorales. Por tanto doy por hecho que si hace un programa electoral de izquierdas hay muchas posibilidades de que, si gobierna, lo haga “mirando” a la derecha, ya que la contradicción y la traición al votante son sus señas de identidad.
De cualquier manera, y porque en su partido tienen la costumbre de escupir una y otra vez sobre mi ideología, yo no lo votaré.
Por cierto, que en el PP están encantados porque Zetapé ha dicho que no se presenta y no se dan cuenta de que él es el lastre del PSOE, ahora que se libran del circunflejo subirán en las encuestas de intención de voto y a lo mejor Rajoy se entera de que esa política de confundirse con el paisaje no funciona más que si tu oponente es un impresentable aneuronal como Zeta. Y que no intente extrapolar los resultados de las municipales a unas generales, porque en las primeras se vota más a una persona que gestionará tu ciudad y en las segundas a un partido, de hecho no es raro que haya alcaldes que contradigan las directrices de su partido. Ya veremos lo que pasa cuando los sociatas tengan nuevo candidato.
Como se puede comprobar en ambos artículos, Rajoy tiene la intención de hacer un programa que agrade a los votantes de izquierdas. Como de costumbre, hará un programa para la gente que no le vota y así conseguirá que cada vez más gente de derechas deje de votarle.
Pero esto me tranquiliza. ¿Y por qué digo esto que parece incoherente con mi manera de pensar? Pues porque el PP tiene la costumbre, por no decir que sigue invariablemente esa norma, de hacer, una vez elegido, lo contrario de lo prometido y romper uno tras otro todos sus compromisos electorales. Por tanto doy por hecho que si hace un programa electoral de izquierdas hay muchas posibilidades de que, si gobierna, lo haga “mirando” a la derecha, ya que la contradicción y la traición al votante son sus señas de identidad.
De cualquier manera, y porque en su partido tienen la costumbre de escupir una y otra vez sobre mi ideología, yo no lo votaré.
Por cierto, que en el PP están encantados porque Zetapé ha dicho que no se presenta y no se dan cuenta de que él es el lastre del PSOE, ahora que se libran del circunflejo subirán en las encuestas de intención de voto y a lo mejor Rajoy se entera de que esa política de confundirse con el paisaje no funciona más que si tu oponente es un impresentable aneuronal como Zeta. Y que no intente extrapolar los resultados de las municipales a unas generales, porque en las primeras se vota más a una persona que gestionará tu ciudad y en las segundas a un partido, de hecho no es raro que haya alcaldes que contradigan las directrices de su partido. Ya veremos lo que pasa cuando los sociatas tengan nuevo candidato.




