23 sept. 2010

Sobre catalanistas y toros

¡Mira tú! Ha salido a la luz que a los señores de CiU y ERC les importa un bledo si los toros sufren o no, lo que querían al prohibir las corridas de toros no era otra cosa que la diferenciación entre los catalanes y el resto de españoles (según ellos debe ser entre catalanes y españoles, como si ellos no fuesen tan españoles como yo). La muestra de ello la tenemos en que, después de haber votado en contra de las corridas porque se maltrataba al toro, ahora han votado a favor de blindar las fiestas de los correbous, que éstas sí son típicas de algunos lugares de Cataluña.

Los grupos antitaurinos tachan de "salvajada" estas celebraciones porque en ellas también se maltrata al animal, que puede resultar ciego, quemado o incluso muerto.


O sea, que las corridas de toros eran terribles por lo que sufría el toro, pero los correbous no son terribles aunque los toros salgan ciegos, gravemente heridos o muertos.

Por favor, en el enlace que os pongo, mirad al final, donde describe cada una de las modalidades de correbous que existen y lo que le sucede a los animales. Después de esto, que me digan en qué festejo se maltrata más al toro, si en éstos o en las corridas.

Pues, para estos catalanistas ignorantes e incultos, pongo este enlace a ver si se enteran de que “La primera corrida de toros que se acogió por primera vez en Cataluña data de 1387, durante el reinado de Juan I, y fue en Barcelona, según se recoge de forma oficial en el Archivo General de la Corona de Aragón, que se encuentra en la Ciudad Condal”. O sea, que las corridas tienen tradición en Cataluña, y mucha, nada menos que seis siglos largos.

Ya nos han dejado claro que lo que sucede es que no quieren ser españoles. Pues, señores de CiU y ERC, si no quieren ser españoles prueben a pedir la nacionalidad en otro país y dejen de fastidiar a los demás, que ya está bien de tocar las narices.

Cada día estoy más hasta el gorro de la imbecilidad nacionalista.

3 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

La prohibición de los toros en Cataluña sólo era para eerradicar -una vez más y van... - cualquier atisbo de "españolidad", de suprimir los lazos de unión que conforman el acervo cultural de nuestra nación.
Quienes pensaban que bajo ello latía una defensa del animal eran (y son) unos absolutos majaderos.

Interruptor dijo...

Era evidente, Natalia, pero ahora se les ha caído la careta y además se demuestra su ignorancia al considerar que no es una costumbre catalana algo que lleva celebrándose siglos en Cataluña.

Tontos e ignorantes, todo en el mismo paquete. Es la definición de nacionalistas.

Emperador dijo...

Apoyando a lo ya dicho aquí, el otro día escuché en la tele que los antitaurinos catalanes se han quedado más solos que la una después de la prohibición. Vamos que los han utilizado hasta que ha sido preciso, lo cual queda corroborado con eso de los correbous.