16 oct. 2007

"En base a..."

Ya he comentado que no soy la persona que mejor conoce nuestro idioma, el español, y que a veces también cometo errores (en uno de los últimos post, Monsieur de Sans-Foy me corregía una burrada), pero me duele ver cómo es maltratado brutalmente.

Tal como sucedió cuando puse, hace algún tiempo, el primer post dedicado a las patadas al idioma, he tenido una nueva reunión con mandos intermedios de la empresa para la que trabajo y de nuevo mi oído chirriaba. Esta vez por la repetición de la expresión “en base a” unas veinte o treinta veces en una hora.

Tal como sucedía con la expresión “a nivel de”, también “en base a” es un extranjerismo pero es que además suena fatal. ¿Qué sentido puede tener en español tal expresión? Para indicar que una cosa se basa en otra no hay más que decir “basado en” o “basándonos en”. Es igual que si para indicar que una cosa depende de otra decimos “en techo a” o decimos “en depende a”.

Lo que más me llama la atención es que este tipo de expresiones son utilizadas profusamente por algunas personas con el convencimiento de que hablan de forma culta, generalmente se trata de personas a quienes les encanta escucharse a sí mismas. Y además es curioso comprobar cómo se juntan en el mismo orador todo un muestrario de errores añadiendo a las dos expresiones ya mencionadas el uso de números cardinales en lugar de ordinales (“el doce aniversario…” en lugar de “el duodécimo aniversario…” –que no decimosegundo-), la supresión de conjunciones o artículos (“les ruego hagan…” en lugar de “les ruego que hagan”, que las conjunciones existen por algo), etc. Errores a los que dedicaré entradas en otras ocasiones. Y lo peor es que insisten en sus barbaridades y las repiten una y otra vez incluso recalcando su uso con una pronunciación fuerte como queriendo llamar la atención sobre “lo bien” que saben hablar. Obvia decir que lo que consiguen es que quien les escucha les aborrezca, si se trata de alguien que conoce el idioma, o les admire y les imite si es un ignorante redicho como ellos.

12 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Dos anecdotillas:

Unos de mis hermanos es comercial en una gran empresa multinacional. Estas patadas al idioma que comentas son, por alguna razón, particularmente frecuentes entre comerciales de grandes empresas multinacionales. De vez en cuando mi hermano nos pone al dia sobre la "ultima" expresión que se han inventado, y pasamos el resto de la familia "practicándola" los siguientes tres meses. Da para muchas risas, la verdad.

Hace muchos años tuve una reunión profesional con nada menos que Juan Luis Cebrían. Andaba el hombre cabreado con mi antigua empresa y tuvimos que ir un par de directivos a darle explicaciones. En mi antiguo sector el uso de anglicismos o directamente de palabras en inglés es extraordinariamente común. Pereza mental que le dicen.En fin, pensando que al fin y al cabo nuestro interlocutor es académico de la lengua, preparé la reunión a conciencia con especial incidencia en el correcto uso del idioma. Me costó lo suyo, la verdad. Mi sorpresa fue mayúscula al comprobar como este tio hacía más uso de anglicismos y palabras en inglés que cualquier otra persona de mi sector. Cayó un mito.

Interruptor dijo...

La verdad es que carezco de pruebas para confirmar mi impresión, pero la sensación que tengo es que Cebrián es de esos que están encantados de haberse conocido y a los que les encanta escucharse.

Y en lo de tu hermano, sí, he comprobado en muchas ocasiones la obsesión de muchos comerciales por ser verdaderamente pedantes y utilizar términos que resuenen mucho, claro que lo que suele suceder es que los utilizan mal o directamente se inventan cualquier "palabro" y se quedan tan contentos.

Elentir dijo...

Muy interesante el artículo, interruptor. ;-)

Un apunte: hoy en día el mundo empresarial está plagado de anglicismos, supongo que por el uso frecuente que hay del inglés. Lo que también es cierto es que a medida que van pasando generaciones, el nivel del español se empobrece cada vez más. Basta con ver como hablan los logseros...

Decentes dijo...

ja ja ja ja.Tienes razon, yo tengo bastantes ejemplos.Si alguna vez ves alguna de esas expresiones en alguna de mis entradas,avisame.Saludos

El Cerrajero dijo...

Tal vez algunos entiendan eso del sexo oral como la violación de nuestro idioma xD

Chinito dijo...

No te preocupes, si quieres ver auténticas burradas que dice lagente, visita este enalce y comprobarás que tus pequeños fallos son una minucia:

http://www.xcastro.com/portera.html#anecdotario

Chinito dijo...

Otra burrada por parte mía. He puesto "lagente" en vez de la gente. Puñetera barra espaciadora.

Interruptor dijo...

Elentir, lo del la “inglesización” del lenguaje a veces clama al cielo, tú lo sabrás bien porque en informática se usan todo tipo de términos fruto de adaptar la palabra inglesa al español, cosas como deletear o rebotar son de lo más suavecito. Lo de la evolución del lenguaje con las sucesivas generaciones es curioso, recuredo que mis padres y los de mis amigos nos acusaban de una gran pobreza de vocabulario y nos decían que éramos la generación del “vale”, porque se usaba como muletilla tanto para expresar acuerdo como desinterés sobre lo que se dice o incluso como un pegote sin un significado claro. Ahora, cuando en al calle o en algún bar oigo hablar a chicos de 18 años, todo son expresiones soeces y todo es “guay”, supongo que usarán más términos parecidos que desconozco, pero el “guay” llama mucho la atención.

Decentes, ahora que me autorizas, lo haré, pero cuidado que soy muy puñetero ;o)

Cerrajero, ahora comprendo ese placer que algunos sienten al escucharse a sí mismos destrozando el idioma.

Chinito, para muñones aporreando el teclado, los míos. Yo no tengo dedos, tengo un catálogo de chorizos y tengo que repasar tres o cuatro veces todo lo que escribo porque siempre se me va el muñón a la tecla que no es. No eres el único que tiene problemas con la barra espaciadora.

Natalia Pastor dijo...

Coces al idioma. Cada vez más numerosas y extendidas. Es trágico entre quienes se valen del lenguaje como instrumento de trabajo, que deberían conocerlo y cuidar su empleo especialmente. Es deplorable cuando se retuerce demagógicamente para obtener ciertos efectos.

Marta Salazar dijo...

"sobre la base de" es lo correcto, según la Academia, al menos.

y qué te parece cuando dicen "el 25 aniversario"? y no el vigésimo quinto?

no es por molestar, pero lo que yo no soporto (pero prometo que nunca, nunca he corregido a nadie) es el "ir a por"

:)

espero que estés bien, mejor.. cuídate!

un abrazo fuerte (pero no muy fuerte por lo de tu lesión)!

Marta Salazar dijo...

ah! sobre usar palabras en otro idioma, siempre que las pronuncien correctamente, no tengo nada en contra,

... algunas veces, se puede expresar algo más precisamente en otro idioma que en el propio,

v. gr., los abogados recurrimos con frecuencia al latín;

los administradores de empresa, al inglés y los psiquiatras -al menos los de la escuela de Viena- al francés o al griego.

why not?

:-)

Interruptor dijo...

Marta, aún me duele un poco la `pierna, pero voy mejorando poco a poco. Gracias.

Se puede decir de muchas formas, desde “sobre la base de” hasta “según esto”, todo depende de cómo quieras redactar lo que dices. Pero lo principal es no maltratar el idioma.

Respecto a lo del ordinal, es lo mismo que decía yo en la entrada, sólo que yo elegí el número doce porque muchos, siendo conscientes de la incorrección que supone utilizar un número cardinal en lugar de un ordinal, dicen “decimosegundo aniversario” lo cual es incorrecto, ya que el que está en el puesto número doce es el duodécimo y el que ocupa el puesto número once es el undécimo. Los términos decimoprimero y decimosegundo son incorrectos.

Lo de utilizar `palabras extranjeras, no tiene nada de malo si se dicen correctamente en conversaciones coloquiales (como el “why not?” que me pones tú) o en conversaciones técnicas buscando una mayor precisión o utilizando el término “oficial” que en muchas ocasiones procede de otro idioma, pero lo que no es admisible es utilizar palabras extranjeras en una conversación seria y mucho menos el inventarse términos basados en palabras de otro idioma pero que no existen ni en el otro ni en el nuestro (tipo “deletear” que se usa mucho en informática). En la mayoría de los casos, se trata de pedanterías y no de buscar un matiz o una exactitud en los términos que impida malas interpretaciones.