6 may. 2011

Nacionalsocialismo

El nazismo se caracterizaba por dos cosas, las que dan lugar a su nombre.

Por una parte no tenían unas teorías económicas claras y definidas, sino que decidían según las circunstancias (lo que intenta hacer nuestro actual gobierno) pero sobre la base de la intervención total del estado en la actividad económica del país, lo que daba poder al partido que sustentaba el gobierno, y más concretamente a su líder, para decidir lo que le venía en gana.

Esa actitud frente a la economía, de intervencionismo absoluto y decisiones sobre la marcha, es pura y llanamente el socialismo (Sr. Gallardón, tome nota de esto y repítalo todas las noches 100 veces antes de acostarse).

Por otra parte, la segunda pata de ese monstruo era el nacionalismo. Ese sentimiento de diferencia de los demás, de ser un grupo definido y cerrado en el que se menosprecia al discrepante y al de fuera. En definitiva, es un sentimiento de superioridad, no sólo sobre los vecinos, sino también sobre los lugareños que no están de acuerdo con sus ideas. Porque, no nos engañemos, el nacionalismo es una ideología totalitaria que rechaza, generalmente de forma violenta, toda discrepancia.

Si en todos los países democráticos occidentales está prohibido el nazismo hasta el punto de negarles incluso la libertad de expresar sus ideas en público ¿por qué diablos no está prohibido el nacionalismo socialista? Las mismas ideas que defendía el partido de Hitler, son las que ahora defienden partidos como el BNG, ERC, NBai, etc. Y, por supuesto, también Batasuna y la coalición Bildu.

Por otra parte, nuestra Constitución dice basarse en el principio de indivisibilidad de la Nación Española, por lo que no es precisamente difícil ilegalizar a estos tipos. Sin ir más lejos, nuestro vecino del norte, Francia, considera ilegal el nacionalismo por el simple hecho de ir en contra del principio de unidad, y nadie se rasga las vestiduras, casi toda su población lo considera algo normal y natural.

Pero Spain is defferent, es radicalmente different, y aquí se permite a las ideologías separatistas y totalitarias campar a sus anchas e incluso gobernar.

Y ahora, para rizar el rizo de la estupidez nacional, la progrHez que nos dirige, por la vía del control absoluto del poder judicial (véase el Tribunal Prostitucional -como le llama NIP con razón-), no sólo se permite al nacionalismo participar en cualquier instancia del estado, sino que hasta al terrorismo nacionalista se le permite campar a sus anchas por nuestros ayuntamientos.

Pues sí señor, vamos bien.

6 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

La sentencia del TC de ayer pone de manifiesto dos cosas:

a)el Constitucional ha dado vía libre a que pueda repetirse el tremendo error que supuso hace cuatro años permitir la entrada en los ayuntamientos vascos y navarros de ANV, los mismos complices de los asesinos que Bildu y que, con el tiempo, se acabaron quitando la careta y poniéndose el capuchón para ejercer de voceros de las proclamas de ETA.


b) En España no hay Estado de Derecho.
Está podrido.
Y lo digo con todo el dolor de mi corazón en mi condición de jurista.

La independencia judicial se acaba en los juzgados de 1ª instancia.
A partir de ahí, según se va subiendo en el escalafón, la politización nauseabunda, los intereses, las deudas, las servidumbres, convierten a los Tribunales en farsas, en un vulgar remedo de lo que debe ser una Administración de Justicia independiente.

NIP dijo...

Los partidos nombran a personas no valorando los méritos sino el servilismo y la obediencia irracional a las órdenes dadas. Interruptor tú vas a la raíz del problema, la tolerancia con el Mal, que rechaza de forma violenta toda discrepancia y que a la vez nos exige tolerancia, ellos siempre quieren avanzar y que demostremos los demás retrocediendo lo que ellos no son ni están dispuestos a hacer. No tenemos porqué asimilar ni tragar mrda sino arrojarla al retrete.

¡Basta Ya!

Los traidores y terroristas al calabozo y lo del máximo tribunal es vergonzoso como la sentencia 53/1.985 de 11 de abril (R.T. Const. 53).Luego la sentencia del Tribunal Constitucional 116/1999, de 17 de junio afirma: "los no nacidos no pueden considerarse en nuestro ordenamiento constitucional como titulares del derecho fundamental a la vida".Y así unas cuantas muestras de la cultura de la muerte arraigada en ese politizado tribunal de lacayos.

Un abrazo.

Gonzalo dijo...

Sí, los tribunales superiores son tal y cual, y lo que queráis.

Pero es mucho más fácil: Tenemos lo que nos merecemos. ¿Que la ley permite que...? Pues cámbiese le ley. ¿Que ningún partido la cambia? Pues esto es lo que hay.

Gracias a los políticos (todos, empezando por la UCD y los "padres" de la consti, y siguiendo por todo aquel que acepte ese engendro como ley marco) los etarras pueden dar clases de tolerancia en la tele. Y todos nos indignamos con el etarra que sale en la tele y con el magistrado que ha votado en ese sentido. Ahora, y sólo ahora, empieza el personal a mirar hacia abajo, hacia quien diseñó, mantiene y alienta esa estructura.

Si hubiera una ley clara que dijera: No se admitirá la constitución y registro -y por tanto la presentación de candidaturas electorales- de ningún partido, coalición o asociación que niegue la indisoluble Unidad de España.

Punto pelota.

Pero claro... era más importante tener contentos a los nacionalistas que defender a la Nación.

Esto es el régimen del 78.

Bienvenidos a la realidad.

Interruptor dijo...

Gonzalo, vivo en la realidad, vivo en un lugar donde el nacionalismo no deja de llenar todo de mierda constantemente, así que me recuerdan a diario cuál es la realidad.

Estoy de acuerdo contigo en que la constitución es un asco (lo he dicho muchas veces) y que habría que tirarla a la papelera y hacer una nueva que no admita barbaridades (como las autonomías que son la principal causa de nuestra ruina económica) ni interpretaciones diferentes.

Pero la cuestión es que, sin necesidad de cambiar la consti ni nada, si se aplicara la legislación vigente, los nacionalismos, y por supuesto los asesinos metidos en política, estarían absolutamente ilegalizados.

La cuestión es que, como muy bien dices, ningún partido, ninguno, tiene el más mínimo interés en poner al nacionalismo donde le corresponde, en la cloaca.

Bucan dijo...

El nacionalismo es una idelogía perversa que antepone supuestos derechos de territorios o lenguas a los derechos del individuo.

Como apuntas en el artículo, la cosa se agrava más con el nacional socialismo de grupos como los batasunos, ERC, BGG, etc.

España es de los pocos reductos de Europa donde el nacional socialismo es legal e incluso partidos que se dicen democráticos hacen pactos con él, veáse el PSOE con el BNG en Galicia o con ERC en Cataluña, con el nacionalista Montilla.

Interruptor dijo...

No sólo es que hagan pactos, es que en gran medida viven políticamente gracias a ellos.