17 dic. 2010

Rendirse a la corrección política

Ya hace algunos años que la llamada corrección política se ha impuesto de tal forma que llega a agobiar. Provoca cambios en el lenguaje, en la conducta y en las relaciones personales. Es un sinvivir que a algunos nos pone de muy mal humor.

Hoy quiero mostrar cómo la corrección política puede hacer cambiar hasta las cosas más sencillas por una pura estupidez.

Los archifamosísimos payasos de la tele, Gaby, Fofó, Miliki y Fofito, han escrito y cantado multitud de canciones que muchos hemos cantado con ellos en nuestra infancia o, ya de adultos, acompañando a nuestros hijos. Pues hay varias de sus canciones que han cambiado la letra por culpa de la claudicación a esta chorrada. Sin ir más lejos, recordaréis aquella canción que hablaba de las tareas que una niña debía realizar cada día de la semana antes de jugar, pues cambió para decir que el domingo, en lugar de rezar, tenía que pasear. Hasta creo haberla oído con un niño en lugar de una niña pero no estoy seguro.

Os traigo la letra, o mejor dicho las letras, de una canción de los payasos que ha conservado su música pero ha cambiado su letra. Sufrió un primer cambio comprensible puesto que fue compuesta en los años 60 en Puerto Rico y utilizaba unos cuantos nombres locales de alimentos, así que cuando se editó en España se sustituyeron esos localismos por otros alimentos reconocibles por los niños españoles. Pero la desgracia de la canción vino después, cuando Miliki, ya en solitario, claudicó ante la corrección política y cambió primero el título, que era El Gordinflón, para no llamar gordo a un niño, ya me diréis la estupidez. La tituló El Niño Gourmet, y para que combinase con el título cambió la canción para que el niño, en lugar de pedir sardinas y arroz con bacalao pidiese muelas de cangrejo, gratinado de salmón o pato al estragón, y al final en lugar de sufrir una indigestión por comilón, se convirtió en una suerte de maestro culinario.

Pongo las dos letras:

ANTES:

EL GORDINFLÓN
Este era un niñito chiquitito y barrigón,
todos en el barrio le llamaban gordinflón.
Al cumplir un año este niñito sensación,
a su mami linda le cantaba esta canción:

(Estribillo):
Mami, dame un par de huevos fritos,
mami, yo quiero comer jamón,
si papá come chuletas,
yo quiero comer melón.

Mami, dame un plato de sardinas,
mami, dame arroz con bacalao,
si papá come chuletas,
yo quiero un pollito asao.


Por tanto comer este niñito sensación,
a los cuatro meses tuvo gran indigestión,
pero él insistía en comer con afición,
y a su mami linda le cantaba esta canción:
(Estribillo).

DESPUÉS:

EL NIÑO GOURMET
Éste era un niñito chiquitito y picarón,
al cumplir diez meses era todo un comilón.
Pero no quería de verduras el puré,
porque presumía de comer como un gourmet.

Con sólo diez meses no era un niño muy común,
pues él escogía cada día su menú.
Era un niño fino eligiendo el buen sabor,
y a su mami linda le cantaba esta canción:

(Estribillo)
Mami, dame un par de huevos fritos,
mami, no quiero jamón de york,
si papá come caprichos,
yo quiero comer mejor.

Mami, dame muelas de cangrejo,
mami, gratinado de salmón,
si papá come conejo,
quiero pato al estragón.


Este niño fino con los años aprendió
la gran importancia de comer como un señor.
A los cinco años era todo un profesor
escogiendo platos de cocina superior.

Pronto le sirvieron la cocina de creación,
para que probara platos de degustación.
Mientras disfrutaba de comer con afición,
a su mami linda le cantaba esta canción:
(Estribillo).

Vamos, una pena.

4 comentarios:

No a todo dijo...

Sí; así es. La de “lunes antes de almorzar una niña fue a jugar pero no pudo jugar porque tenía que planchar” en su versión políticamente correcta sustituye “una niña” por “un marido”. Yo la escuché cantada por Miliki. La que pones es apoteósica. “Era un niño fino eligiendo el buen sabor (…) quiero pato al estragón”.

NIP dijo...

Cuanta razón tienes Interruptor, pero lo que peor llevo es lo de ciudadanos y ciudadanas, niños y niñas, bobos y bobas. Y el llamar a los sitios con el nombre nativo pudiendo llamar Londres a London pero todos como @#~$%! hablando en español de girona,lleida, a coruña y estupideces así, por decreto ley.

¿cómo estan usteeedeees?
- hasta los %&$/! de la corrección política.

eligelavida dijo...

El colmo de la corrección política es su hijo que ha cambiado el respeto a los niños por las ofensas a la familia y a la religión. ¡Qué pena y lo que hace el dinero!

Interruptor dijo...

Elige, su hijo no es que sea el colmo de la corrección política, es que es el paradigma de la gilipollez.