6 ago. 2010

Si tengo tiempo y ganas

Si tengo tiempo y ganas puede que publique algo en las próximas tres semanas, pero lo más probable es que no lo haga porque voy a estar de vacaciones y dedicado a la familia por completo.

Espero que lo paséis tan bien como lo voy a pasar yo.

Nos leemos pronto.

5 ago. 2010

Despilfarrando que es gerundio

Zetapé y su gobierno, siguiendo su sistema habitual de mantener a los sindicatos con todos sus liberados de dar un palo al agua, asegurándose su fidelidad incondicional y para que no se pasen en su representación teatral de la huelga que se supone que quieren hacer, les meten en el bolsillo 29 millones de euracos, aumentando, aún encima, lo que les dieron el año pasado.

Pero no son los únicos, porque también han dado 6 milloncejos a los de la memoria selectiva y deformada histórica.

Y eso sólo son dos de las partidas que ayer ha regalado el gobierno, que en total ascendieron a 91 millones de euros del bolsillo del contribuyente.

¿Quién dijo crisis? Desde luego los liberados y los que hacen hoyos en las cunetas para desenterrar a unos y enterrar más profundo a otros, esos no ven la crisis.

3 ago. 2010

Las verdades de Perogrullo

Por todos es sabido, o debería serlo, que una perogrullada, o verdad de Perogrullo, es algo que por evidente y sabido es simpleza el decirlo. Pero vivimos en una sociedad en que hay que repetir hasta la saciedad algunas perogrulladas porque hay algunos que, por muy evidente que resulte, no se enteran.

Me llega por mail un pensamiento del pastor estadounidense Dr. Adrian Rogers (1931-2005), presidente en dos ocasiones de la Conferencia Bautista del Sur.

No se puede establecer la libertad del pobre basándose en el dejar sin libertad al rico. Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona. Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso, mi querido amigo, es el fin de cualquier nación. No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola.